Asociación Cultural Hijos de La Vereda

Bienvenidos a este blog sobre La Vereda, Matallana y El Vado, pueblos de la provincia castellana de Guadalajara.



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domingo, 20 de marzo de 2011

EL PATRIMONIO PERDIDO (IV). IGLESIA DE SANTA MARÍA LA BLANCA

Fijaciones del Retablo al muro testero de la Capilla Mayor, sobre una antigua ventana

Capitel de la Capilla Mayor

Capilla Mayor de Santa María de El Vado, con la luz del mediodía donde se situaría el Altar


De las obras de arte que se realizaron para Santa María la Blanca de El Vado, la que debió tener más relevancia sería sin duda alguna el Retablo Mayor, en el que estaba entronizada la Imagen de la Virgen Blanca. No nos han llegado descripciones detalladas ni fotografías, pero sí varios datos acerca de su realización y su descripción a grandes rasgos.
En primer lugar descubrimos todavía hoy en día restos de la fijación de dicho Retablo al muro testero de la Capilla Mayor de la Iglesia de Santa María. Restos de traviesas de madera tanto en la parte superior del muro como a media altura, sobre donde estaría adosada la estructura de fábrica del Altar Mayor, lo que permite indicar que el Retablo ocupaba toda la extensión del muro.

En los Libros de Cuentas de la Iglesia que se han conservado la primera referencia es de 1497, bajo el mandato eclesiástico del Cardenal Fray ,Jiménez Cisneros, en la que se manda "...se haga más alto el Altar Mayor, y se coloqué bajo el Retablo un sagrario..." Y el año siguiente, 1498, se anota el gasto "...gasto a costa del Retablo".

Ya en los años 1500 a 1501 se anotan "unas limosnas y mandas hechas para el Retablo, con una manda del cura Pedro Gómez". Todo parece indicar que es en estas fechas de cambio del siglo XV al XVI cuando se realiza el Retablo de la Capilla Mayor. A este respecto hay que indicar la existencia en la parte superior del muro de una pequeña ventana que todavía se observa claramente al exterior, pero que fue cegada en su parte interna. Este cerramiento permite aventurar la confirmación de la existencia de la Capilla Mayor antes de este periodo de 1500, como la iglesia primitiva que se amplia a lo largo del siglo XVI con el patrocinio sin duda de la rama menor de los Mendoza que ostenta el Señorío. Permite suponer la existencia de un Retablo anterior, que es modificado por mandato eclesiástico colocando el Sagrario en lugar preeminente y aumentando dicho Retablo en altura.

En los años siguientes, 1502 a 1506, se repiten las "...limosnas y mandas para el Retablo". En 1523, ya acabado suponemos el Retablo, se anota en los libros el "gasto en el pintor que pintó el arco y paredes de la iglesia, y San Blas y Santiago, y doró las .... y el portapaz por mandato del Sr. Visitador, y pinar (enmaderar) y dorar la caja en que está Nuestra Señora, y pintar las paredes a la par del Retablo". Es decir, parece ser que se remató las paredes que rodeaban el Retablo, forrando de madera dorada la "caja" u hornacina donde estaba la Imagen de la Virgen.

La siguiente noticia sobre el Retablo es hacia 1528, cuando se ordena "enlavar y apretar las tablas del retablo que está a par de la Custodia del Santísimo Sacramento", arreglo que debió repetirse entre 1556 y 1559 cuando se hace un "pago al tallador en aderezar el retablo."

Hasta 1758 no volvemos a tener noticia sobre el Retablo, cuando en los Libros de Cuentas de Ntra. Sra. la Blanca, se anota el "gasto del dorado del nicho", y en 1760 se compran "dos espejos para la urna de Nuestra Señora". En 1762 se indica el "gasto en la obra en el Altar Mayor, al escultor tallista José Quintana, por la compostura del Retablo".

Entre 1773 y 1775 se anota el gasto "...en el dorado del Tabernáculo". El Tabernáculo es otro modo de llamar al Sagrario, pero a modo de pequeño templete fijo, adosado a los Retablos.

La última noticia que se tiene es la descripción que se hace en un Formulario repartido entre todos los ayuntamientos del país para la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, en la que se indica que la Iglesia Parroquial "como notable tiene en el centro del Altar Mayor un sagrario en madera. que según una inscripción fue regalado por el Cardenal de Toledo Portocarrero en 1630".

Así, podríamos describir el Retablo, por las traviesas de madera conservadas en el testero de la Capilla Mayor, de forma rectangular con tres calles, la de enmedio de mayor altura que las laterales. En la calle principal, en medio del Retablo y en una hornacina recubierta de madera dorada, la Imagen de Santa María la Blanca, con el Niño en brazos, y a sus pies, sobre el Altar Mayor, el Sagrario en madera sobredorada a modo de Tabernáculo o templete, realizado en 1630. En las calles laterales, las imágenes (primero pintadas en tabla, y posteriormente en tallas) de San Blas y de Santiago. Estaría datado su realización entre 1497 y 1528, posiblemente en estilo de transición del Gótico al Renacimiento, con una importante intervención hacia 1630 y otra en 1762.

Lamentablemente las imágenes se destruyeron en la Guerra Civil, el 25 de julio de 1936, y del resto del Retablo, desconocemos su destino final. Por lo visto, las maderas que soportaban el Retablo fueron cortadas, y el Altar Mayor a sus pies, desmontado totalmente.

domingo, 27 de febrero de 2011

ARTESANOS EN SANTA MARÍA DEL VADO

Puerta del Sol, de Santa María la Blanca. El Vado

Ventana de la Sacristía de Santa María la Blanca. El Vado

Uno de los aspectos que siempre pasa desapercibido en los pequeños pueblos y su intrahistoria, es el reconocimiento a todos aquellos artesanos y artistas que con su labor callada han hecho posible a lo largo de la historia ese patrimonio local de tantos pueblos y ciudades. Artesanos y artistas que no han llegado a la cumbre de la fama pero que contribuyeron con su pequeño trabajo a la difusión del arte de cada época de la historia.
Así, en nuestro caso de El Vado, La Vereda y Matallana, se puede recopilar un pequeño listado de nombres sacados de los Libros Parroquiales de Cuentas conservados en el Archivo Histórico Provincial de Guadalajara. La primera referencia a una persona de este tipo se hace ya en 1498, con la indicación del gasto en "las obras y en el maestro de capilla" de Santa María, referencia al que falta el nombre, quizá reminiscencia todavía del anonimato de la arquitectura medieval.
El primer nombre que se reconoce a pesar de la dificil escritura de la época es Juan ¿? Orense, bordador, al que se le pagó por unos ornamentos para la iglesia en 1544, posiblemente por un "frontal de damasco blanco del altar de Nuestra Señora y una casulla de tafetán con una cenefa de damasco blanco", encargados entre 1539 y 1543.
En ese mismo apunte aparece Juan de Lezcano¿?, cantero de Tamajón, por la realización de los pilares que se han de poner en la Iglesia en 1544, dándosele un plazo de "...hasta Santa María de Agosto".
En 1569 se anota el gasto de "el nuevo cáliz de consagrar, a Francisco Pérez de Tamajón", lo que nos hace sospechar de la existencia de un pequeño taller de platería en esta cercana villa. En un apunte cercano se aclara más sobre lo encargado: "descargo al mayordomo por pagar al platero por el cáliz, sobrecopa y viril de plata de la iglesia".
En 1579 se indica el cargo que se "pagó a Francisco de Cuebas, bordador, de la manga que se hizo en la iglesia, y del gasto en traer la imagen de Nuestra Señora y por el camino de un hombre que fue a Alcalá a por ella y una funda para la manga, y a lo de la manga". Parece ser que dicho bordador era de Alcalá, al igual que el escultor que realizó la talla de la Virgen del Rosario, de la cual se conserva una valiosísima fotografía.
En 1603 Juan Lozano, vecino de Tamajón, recibe un pago por "adobar las dos campanas de esta iglesia". En 1613 aparece el mismo nombre de Juan Lozano, pero por su "trabajo en el portal".
Pero no sólo aparecen nombres en la iglesia de Santa María del Vado; así entre 1679 y 1681 se hacen pagos a Juan de Palacios por el Retablo de San Juan en la Ermita de Matallana. Y entre 1688 y 1690 se le hacen pagos "por aderezar la ermita, al maestro de cantería Juan de Ricuba ¿?"
Y ya en 1764 y en la Ermita de la Majailla o de Ntra. Sra. de las Angustias, en las afueras de El Vado, se anota el gasto "por el Retablo, del tallista de Tamajón, D. José de Quintana"
Este mismo Retablo se debió dorar en 1770 por "Agustín Gordo y Franciso Anillo, de Torre de Veleña"
Pór último, en el Libro de Cuentas de Ntra. Sra. la Blanca, se apunta en 1763 el "gasto en la obra en el Altar Mayor, al escultor tallista José Quintana, por la compostura del Retablo", y en 1770 se le paga al mismo por "gasto en el cancel, a José Quintana, de Tamajón"

domingo, 30 de enero de 2011

EL PATRIMONIO PERDIDO (III) ERMITA DE LA CONCEPCIÓN



El patrimonio perdido no sólo se reduce a El Vado, sino que también podemos encontrar ejemplos en las ermitas de La Vereda y Matallana. Aquí se muestra el Inventario realizado el 6 de julio de 1769 de los bienes y posesiones de la Ermita de Nuestra Señora de la Concepción, en La Vereda, siendo párroco D. Antonio Serrano y Plaza, y mayordomo de la ermita y cofradía D. Antonio Mínguez, quién había fallecido por lo que se le tomaba inventario y cuentas a su viuda Dña. Águeda García.
"Cáliz, patena y cuchara de planta, con el pie del cáliz en bronce.
Crismeras de plata.
Casulla de damasco blanco, con estola y manípulo.
Casulla encarnada, con estola y manípulo.
Bolsas de damasco blanco para los corporales.
Bolsas de damasco encarnado y verde para los corporales.
Dos paños de cáliz viejos.
Un paño de cáliz nuevo, con labor encarnada y de seda.
Cáliz nuevo de plata, con patena y cuchara, donación del Cura de Navalcarnero.
Dos purificadores, dos albas, un amito de lino, un cíngulo.
Frontal de lana viejo.
Frontal de lienzo pintado.
Sábana para altar, de lienzo, con labores y borlas azules.
Sábana de lienzo ordinario.
Cortina de hermosilla, de seda, delante de la urna de Nuestra Señora.
Cortina de lienzo pintado, con cenefa, para cubrir el altar.
Dos paños de lienzo con puntas o encajes para el ara del altar.
Paño de lienzo con bordaduras doradas y azules.
Cornualtar.
Corporales de lienzo.
Ara para el altar y tres sacras.
Cruz de Jerusalén para el altar.
Cruz de madera, encarnada.
Atril de pino y paño de lana.
Dos ramilletes descoloridos (de hojalata)
Dos candeleros de bronce y cuatro de madera encarnada.
Arca, mesa, lámpara, alcuza.
Vinajeras de vidrio y vinajeras de barro.
Campana en el campanario y una campanilla.
Dos pinturas de San Bartolomé.
Estampa de papel de Ntra. Sra. del Rosario.
Estampa de papel de Ntra. Sra. del Sagario.
Estampa de papel de Ntra. Sra. de la Soterraña.
Estampa de papel de Ntra. Sra. de los Enebrales.
Dos crucifijos pequeños a los lados del Altar.
Andas, confesionario, pila y calderillo."
Como se ve, para ser una pequeña ermita recién ampliada en 1759, poseía un considerable patrimonio. En el Libro de Cuentas de la ermita, consta el gasto en 1766 del dorado del retablo de Nuestra Señora de la Concepción, lo que hace suponer la realización de dicho retablo en la época de la ampliación de la ermita, con un posible estilo barroco tardío. En dicha obra se cubre con una bóveda de escayola la capilla mayor, y se amplía seguramente la nave de la actual iglesia incluyendo el pequeño coro elevado de madera a los pies de la esbelta espadaña.
Todo este patrimonio se pierde tras las desamortizaciones del siglo XIX y principalmente por los destrozos y robos ocasionados por los milicianos republicanos en agosto de 1936, en los que se llega a "fusilar" la imagen de la Inmaculada Concepción y a robar la campana de la ermita para su fundición, así como el resto de objetos valiosos destinados al culto.

miércoles, 26 de enero de 2011

EL PATRIMONIO PERDIDO (II)

Calle de la Iglesia, con la Escuela a la derecha de la imagen, y el Pilón en el centro. El Vado. 1935.
Cortesía del Centro de Fotografía e Imágenes Históricas de Guadalajara

Siguiendo con el patrimonio artístico de El Vado desaparecido a lo largo de los últimos siglos, mostramos el Inventario realizado de los bienes de la Iglesia de Santa María de El Vado en 1597, y que se conserva dentro de los Libros de Fábrica o de Cuentas de dicha Parroquia en el Archivo Histórico Provincial.
"En la villa del Bado a días del mes de junio de 1597 el señor maestro Francisco de Mendoza visitador de este partido de Guadalajara del Serenísimo Señor Alberto ...... Cardenal Arzobispo de Toledo, mi señor, habiendo visitado la iglesia de Ntra. Sra. de esta villa queriendo tomar inventario y visitar los bienes y ornamentos de ella:
Plata
Cruz de plata de eslabones, con su crucifijo, con tres florones (uno se gastó para la iglesia), pesa 7 libras y 2 onzas.
Custodia de plata, de 2 onzas, en el Sagrario.
Cáliz de plata, sobrecopa, viril y crucifijo encima, que pesa 2 libras y 2 onzas.
Cáliz de plata que pesa 1 libra y 4 onzas, el viril está en una caja de nogal.
Ornamentos
Casulla de terciopelo carmesí con su cenefa de imaginería buena, con su estola y manípulo.
Casulla de damasco blanco con cenefa de cortadura de raso amarillo con guarnición de terciopelo carmesí, con estola y manípulo.
Casulla de damasco blanco con cenefa azul, con estola y manípulo.
Casulla de damasco azul con cenefa de oro bajo, con estola y manípulo de saetín verde.
Casulla de terciopelo negro con estola y manípulo.
Casulla de fustán varado, digo de catonia, con cenefa de saetín verde, con estola y manípulo.
Capas
Una capa de damasco blanco, con capilla y cenefa de imaginería de oro.
Una capa de raso anaranjado con cenefa y capilla de oro bajo.
Albas de ruán guarnecido de damasco colorado, dos albas de lienzo casero con una guarnición de un alba de terciopelo carmesí vieja.
Mangas
Una de terciopelo carmesí, con cuatro imágenes, de seda colorada, con su funda.
Una vieja, de terciopelo falso, con cuatro figuras viejas.
Una suelta de terciopelo negro
Un paño del Santísimo, de raso amarillo y verde, forrado en lienzo azul, con cuatro varales.
Un pendón de damasco azul, con dos imágenes de Nuestra Señora y de Santo Domingo, bordados, con su vara.
Frontales
Un frontal de guadamecí, para el Altar Mayor.
Un frontal de damasco blanco con frontaleras de terciopelo colorado.
Un frontal de damasco blanco para el Altar de Nuestra Señora, con frontaleras de tericopelo carmesí.
Un frontal de paño negro viejo.
Dos frontales de guadamecí para los dos altares menores.
Un frontal blanco de damasco con frontaleras de terciopelo azul, forrado, nuevo.
Palias
Una de red, una de cruz labiada en azul, una de una cruz pequeña, una de lino con una cruz desfilada, paño labrado de seda colorada, 2 palias viejas con una cruz, una de raso negro con guarnición de paño colorado, dos tercios de tafetán y raso para cubrir el cáliz.
Pendón
Un pendón colorado con insignias del Santísimo Sacramento y un niño Jesús.
Libros
Misal romano grande nuevo
Misal romano pequeño nuevo
Dos misales toledanos viejos
Dos procesionarios viejos
Un santoral y un dominical
Un oficiario de misa
Unas Historias y un Ynfonario
Un Manual Romano nuevo
Un Manual Toledano viejo
Un Breviario pequeño romano
Un Calendario Perpetuo nuevo
Constituciones Sinodales
Breviario Toledano viejo
Pasionarios viejos de papel
Madera
Un cirio pascual bueno dorado, dos ciriales buenos y dos viejos, una silla de aliso, una mesa pequeña, dos atriles para los altares, un facistol pequeño, un atril grande en la tribuna, una arquilla para el Santísimo Sacramento con un encadenado, tres cajones en la Sacristía, dos arcas viejas, un escaño viejo, una tabla de roble, dos portapaces dorados con una de madera y otra de metal, andas de difuntos, dos cetros y un cobertor de la pila de bautismo.
Metal
Dos campanas en la torre, una campanilla con su yugo para el Altar Mayor, una rueda de campanillas pequeña, un cruz de alcofar grande y tres pequeñas, cuatro candeleros, un incensario con su cadenilla, una lámpara, una aceitera y un caldero, unos yerros para hacer ostias, un vaso de aceite."
Se trata de un inventario más extenso y más detallado, lo que nos permite hacernos a la idea de la considerable riqueza del templo, justo al final del siglo de su ampliación y sin duda de su enriquecimiento con el patrocinio de la rama menor de los Mendoza que ostenta en esta época el título de Señores de El Vado. Así se describen ciertos artículos en plata que debieron ser de buena factura, al igual que los numerosos ornamentos (con sus variadas telas de ruan, seda, guadamecí, damasco, terciopelo, catonia, saetín,...) Es una pena que no se describan los retablos ni las imágenes que los presidían.
Por último, como curiosidad, se observa como en los libros religiosos del inventario se alternan los libros del viejo rito toledano o mozárabe con el rito romano moderno, ya consolidado para su época. Esto nos hace pensar en la antiguedad de los libros descritos del rito toledano.

domingo, 23 de enero de 2011

NTRA. SRA DEL ROSARIO

La devoción a María en El Vado no sólo se circunscribe a la patrona y titular de la parroquia, Ntra. Sra. de la Blanca. Ya en 1524 se detalla en los Libros Parroquiales el gasto de "acabar de pagar el retablo pequeño de Nuestra Señora, en pintar la madera de él" . Así, en sucesivos apuntes de los Libros de Cuentas de la Parroquia, se señala que aparte del Retablo Mayor en el que se encontraba la imagen de la Virgen Blanca, existían dos altares colaterales, es decir, en las cabeceras de las naves laterales, dedicados a la Virgen María y a San Sebastián. En 1528 se señala "que se compren dos frontales de damasco blanco con frontaleras de damasco colorado para los altares de Nuestra Señora y San Sebastián".

Pero la advocación de Ntra. Sra. del Rosario debió llegar a El Vado a finales del siglo XVI, apenas instituida su fiesta en la Cristiandad el 7 de octubre de 1571 por el Papa Pío V, con motivo de la victoria de la flota española en Lepanto. Dicha implicación española en esta advocación mariana debió provocar una rápida extensión de su devoción en el pueblo castellano, y así, en 1575 se ordena en la parroquia de El Vado que "se haga una imagen de Nuestra Señora, en talla, y otra de Santiago y de Sant Blas, y se quiten de allí las de Santiago y Sant Blas, y se metan en la sacristía". Este mandato del visitador eclesiástico del arzobispado de Toledo, se refrenda en 1577, indicando que es para el altar colateral.

En 1579 se indica ya el gasto "en traer la imagen de Nuestra Señora y por el camino de un hombre que fue a por ella."

Por fin, en 1621, en los Libros parroquiales se apunta "se pinte en una de las tablas del Retablo del Altar colateral de Nuestra Señora del Rosario, la imagen de San Benito".

Esta imagen debió ser la que el fotógrafo Tomas Camarillo inmortalizó hacia 1935 en la puerta de la Iglesia de El Vado y que se muestra en la parte superior cortesía del Centro de la Fotografía e Imágen Histórica de Guadalajara, siendo, según los datos investigados, la única fotografía que actualmente se conoce de las obras de arte existentes en dicha iglesia. Esta suposición se debe a que desde este apunte en 1621, en los libros de cuentas que se conservan hasta 1855, no aparece ningún otro apunte al respecto.

Una última noticia sobre la devoción a esta virgen nos la trae el Catastro del Marqués de la Ensenada, donde en 1752 los vecinos de El Vado indican la existencia de unos mayordomos de Nuestra Señora del Rosario, que dedican 5 misas al año en su honor.

sábado, 22 de enero de 2011

EL PATRIMONIO PERDIDO (I)

Uno de los aspectos más penosos de estas tierras es la pérdida a lo largo de los últimos siglos de un patrimonio artístico, que aunque no fuera a lo mejor de primer orden, tenía su valor intrínseco en unas tierras duras y poco dadas a excesos y elementos accesorios. Unas veces por el paso del tiempo; la mayoría, por las desamortizaciones y expropiaciones, y otras, siendo las más destructivas, las guerras, han hecho que los pequeños objetos de arte "culto" que El Vado, La Vereda y Matallana conservaban, hayan desaparecido.
Para poder valorar todo ese patrimonio perdido, empecemos por descubrir, según un Inventario de los bienes de la Iglesia de Santa María de El Vado, realizado en 1490, lo que en esa época guardaba esta iglesia hoy lamentablemente en ruinas.
"1490, Inventario de la Iglesia de Santa María del lugar de El Vado:
-Arqueta de madera, velo de algodón, corporales, crismeras, ampollas de estaño.
PLATA
-Cruz de plata, cáliz de plata con su patena.
ORNAMENTOS
-Casulla de seda colorada vieja, casulla de seda entrehilada, dos casullas de género blanco, una capa de seda colorada vieja, una capa de paño negro, tres sobrepellices grandes buenas, dos sobrepellices pequeñas, una casulla blanca, una casulla de carmesí.
FRONTALES (paños que se colocaban frente al altar para decorarlo)
-Un frontal de lienzo pintado, un frontal de guadamecí que está en la ermita de San Sebastián y es viejo, un frontal nuevo blanco y amarillo.
SÁBANAS
-Sábanas, un paño para comulgar, un pendón de la Señora de seda colorada.
-Dos ciriales de madera, un par de ampollas de estaño, tres campanillas de las que una se echó en la campana grande que se hizo, dos campanas en el campanario.
LIBROS
-Una bula que envió el cura de Roma para las Indulgencias, un misal en papel de molde, un misal, unas costumbres, un misal, un manual, un libro pequeño con responsos, un cuaderno de difuntos, un breviario de molde, un sacramental de molde.
Añadido: una rueda de campanillas."
Todo este patrimonio, lamentablemente ha desaparecido.