Asociación Cultural Hijos de La Vereda

Bienvenidos a este blog sobre La Vereda, Matallana y El Vado, pueblos de la provincia castellana de Guadalajara.



Desde aquí podrás conocer aspectos de la geografía, historia, arquitectura popular y cultura tradicional de estos bellos pueblos de la Sierra de Guadalajara.


hijosdelavereda@yahoo.es







sábado, 27 de noviembre de 2010

FUENTES EN EL VADO, LA VEREDA Y MATALLANA

FUENTE DE EL VADO
LA FUENTE, LA VEREDA
EL POZO, LA VEREDA
EL PILÓN, LA VEREDA

FUENTE DE MATALLANA

Entre las numerosas fuentes que aparecen en la geografía de estas tierras, sobresalen las fuentes situadas en los cascos urbanos. Signo de poblamiento, constituyen un pequeño ejemplo de arquitectura popular.
En El Vado todavía subsiste, a pesar del abandono, la Fuente de El Vado, enmarcada en un precioso arco de medio punto realizado mediante lajas de pizarra. Hoy en día se encuentra llena de maleza y arbolado, junto al camino que sube desde los Huertos de El Vado. En 1622 se denominaba la Fuente Grande.
En La Vereda se encuentran la Fuente, bajo la Iglesia y la Casa de Villa: una poza excavada en la roca en la que mana el agua, protegida por un pequeño casetón de pizarra que se cubre con una gran laja de pizarra que cuenta con dibujos tallados con hacha en su parte superior. Lástima que habitualmente esté cubierta de vegetación. En el Barrio de Arriba está el Pozo, con un esquema parecido, pero con un canal de desagüe de mayor tamaño. A esta fuente se preparó, por los vecinos hacia 1960, la conducción de agua desde la Fuente del Espino, como a dos kilómetros del pueblo, conducción que fue terminada después de ejecutada la expropiación forzosa. Por último, aunque no se encuentre propiamente en el casco urbano, hay que hablar del Pilón: una gran poza que se encuentra bajo la Rezuela, en el Barranco de Roblemarina, que cuenta con poyetes tallados en el lateral ya que era donde las mujeres acudían a lavar la ropa. En especial, se dice que en invierno, el agua de esta fuente salía templada, por lo que se iba sobre todo en esta época del año a ella. Ahora se encuentra totalmente encenagada de tierra y vegetación, a pesar de lo cual, todavía se ve un pequeño caño metálico.
En Matallana la Fuente se encuentra al final de la calle de San Juan, al pie de un murete de pizarra de cierta longitud, con un pequeño pilón.

FUENTE DE LOS PORTUGUESES

Un hecho curioso que refleja la toponimia es la existencia de la llamada Fuente de los Portugueses. Situada cerca del camino de La Vereda a Matallana, pasado el Cruzado de los Caminos y cerca de El Robledo, no se sabe el porqué de su nombre.
En el Catastro de Ensenada de 1752 aparecen diversos propietarios de fincas de secano que se encuentran en dicho paraje: Francisco Sanz y Antonia Alonso; Marcos Mínguez y Francisca Alonso, de La Vereda; Esteban García y Juana Herranz, de Matallana
Y si parece extraño encontrarnos este topónimo que aún hoy en día se conserva, en el mismo Catastro de 1752 aparece el nombre de Casa de Marilipe. Un nombre de origen portugués, del cual desconocemos su localización y su origen. En dicho Catastro, Juan y Juana Herranz; Juan Navarro y Juana García; Francisco Esteban y Josefa Serrano, todos ellos de Matallana, contaban con prados de secano en este paraje. Por ello cabe deducir que se encontraba en un lugar cercano a Matallana.

EL ARROYO VALLOSERA

ARROYO VALLOSERA JUNTO AL ARROYO EL TEJOSO Y EL PAJAREJO

PRESA DEL MOLINO

RECORVO DE LAS PILAS DE LAS COVACHAS

PEÑA BANDORIA

El arroyo Vallosera, afluente del río Jarama, nace en el Pinhierro, término de La Vihuela, aunque discurre prácticamente en su totalidad por La Vereda. Por este motivo, el Concejo de El Vado arrendaba la pesca de este arroyo, según los datos recogidos en sus Libros de Cuentas desde el s. XVI.
Tiene una longitud total de 7850 m y recibe en La Vihuela las aguas de los arroyos del Pinhierro, del Acirate, de la Garganta, del Horcajuela y del Pedregosa. Ya en La Vereda, tiene como afluentes los arroyos del Pajarejo, del Tejosos, de las Cabañas, del Collado, del Arroyo Abajo, del Cerezo, de los Nogales o Sierra Elvira y del arroyo del Cabecito.
Todo su cauce discurre en un profundo desfiladero, entre peñas, tales como el Recorvo de las Pilas de las Covachas, la Pozalloso, o la Peña Bandoria, ya muy cerca de Santa María del Vado, donde desemboca actualmente en el Pantano del Vado sobre el Jarama.
Tiene varios pontones en su trayecto, como son el Pontón del Vellío, el de la Tejuela, el Pontón de las Cortes, junto al Arroyo Abajo, el Puente de La Vereda junto al arroyo de los Nogales, y el Pontón de la Rezuela.
Su nombre se traduce como "valle de los osos", siendo su referencia escrita más antigua la cacería que se describe en el "Libro de Montería del rey Alfonso XI" (1311-1350), donde aparece como la "Foz de Val Osera". En los libros de Cuentas municipales aparece desde 1588 el arrendamiento de su pesca como ingreso habitual.

LOS PUENTES DE EL VADO, LA VEREDA Y MATALLANA

PUENTE DE EL VADO, RÍO JARAMA
PUENTE DE LA VEREDA, ARROYO VALLOSERA

PUENTE DE MATALLANA, RÍO JARAMA
Rodeados como estan de ríos y arroyos, no podían faltar en estos pueblos los puentes. Puentes como el de El Vado sobre el río Jarama que configuraron la propia existencia del municipio como paso obligado de los rebaños transhumantes de ovejas desde el norte hacia el sur de Castilla, y de la propia comunicación de las personas.
En los Libros de Cuentas municipales conservados del siglo XVI y XVII, aparece ya en 1590 un gasto en "hacer pared y arreglos de la puente". Actualmente el puente que se conserva bajo las aguas, y que se puede todavía ver cuando baja el Pantano, es una viga de hormigón prefabricado, posiblemente colocada en los años 1940-195o, colocada sobre tres pilones o bases realizadas con mampostería de pizarra y cantería de piedra en las esquinas, formando dos vanos. Sin más datos para contrastar, se puede suponer que durante la realización del Pantano se colocara esta viga para facilitar el paso de vehículos pesados para realizar trabajos diversos en El Vado, manteniendo las bases de piedra y eliminando los tableros o bases horizontales del puente. Esto nos hace preguntar de qué modo estaría rematado el puente, mediante dos arcos o mediante tableros horizontales. Si se puede decir que durante los siglos XVI y XVII aparecen diversas reparaciones de "la calicanto de la puente de El Vado" o de "entablar la puente", 1598-1600. Esto hace suponer que en esta época estaría realizado al modo tradicional de las puentes de estos pueblos, con bases de mampostería en los márgenes y entablado de madera como paso entre ambas. En 1611 se indica un gasto en "vino en aderezar la puente" y "del vino cuando se embarandonó la puente, de hacer la madera", es decir de ponerle barandilla al puente.
Los puentes o las puentes de La Vereda y de Matallana, sobre el arroyo Vallosera y el río Jarama respectivamente, se configuran del mismo modo: dos grandes bases o pilones de mampostería de pizarra, con entablado de vigas y tablas de madera como pasos. Sin embargo se diferencian en la situación de los mismos, un vado en el caso de La Vereda, y un espectacular cortado el de Matallana. Esto hace que el puente de Matallana resulte una obra realmente importante, con dos grandes bases realizadas en pizarra a una altura muy elevada respecto del río. Unas bases de pizarra situadas apenas unos metros más abajo del actual, hace suponer la existencia de un puente anterior en este otro punto del río.
Los dos puentes han sido reforzados, el de La Vereda hacia 198o, colocando unas vigas metálicas bajo el entablado de madera, y el de Matallana recientemente, colocando sobre la antigua estructura de madera muy deteriorada, una estructura metálica con barandilla y petos de mampostería en los extremos.
La puente de La Vereda ya aparece reflejada en 1602, con el gasto "de vino de aderezar la Puente de Ballosera", mientras que el de Matallana aparece ya en 1594.

viernes, 26 de noviembre de 2010

LAS ERAS DE LAS SALEGAS, EN LA VEREDA




MÁQUINA DE "ALVELAR"


En lo más alto del Barrio de Arriba están situadas las Eras de las Salegas, lugar donde se realizaba la "trilla", separar el trigo de la gavilla, y se "alvelaba", es decir se separaba el trigo de la paja. Las Salegas se denomina esta zona de La Vereda, la más elevada, en la que se daba la sal al ganado.

Lugar excelente como mirador hacia el Pico de la Tornera y de La Cerrada, del Arroyo Abajo, La Umbrihuela, La Cabezuela, El Pajarejo, y la Arrén de los Cerezos. Unas eras de forma redondeada que se van sucediendo en sucesivas terrazas, niveladas a base "de pico" y de preciosos empedrados, rematadas mediante lajas superpuestas para que no se cayera nada de una a otra, y que eran propiedad de los vecinos, teniendo "parte" en ellas por lazos familiares.
Por último, una imagen de "modernidad", una máquina de alvelar que fue traída penosamente hacia 1950, encima de mulas, por el estrecho camino construido por los vecinos desde la Presa de El Vado. Había dos en La Vereda, compradas por varias familias para aligerar el trabajo. Ahora se han convertido en herrumbrosas "esculturas" en medio de la naturaleza.

EL VIEJO OLMO DE LA VEREDA



EL OLMO SECO

Uno de los elementos de la cultura tradicional de La Vereda y de su patrimonio natural que se ha perdido en estos años, ha sido la presencia del viejo olmo centenario que se encontraba frente al portalillo de la Iglesia, en el llamado Juego de Bolos.
Este olmo, como tantos otros en Castilla, servía de marco para festivas reuniones de los vecinos de La Vereda. Costumbres perdidas hace tiempo, y que sólo recuerdan los más viejos del lugar que hacían sus padres, como era el juego de los bolos castellanos, que aún perdura en pueblos cercanos y en la toponimia de esta callejuela. Y otras costumbres como la subasta bajo sus ramas de "El Ramo de San Pedro", adornado con rosquillas de baño y cerezas, que durante la fiesta de San Pedro se efectúa todavía hoy en día, aunque en otro lugar.
La grafiosis, enfermedad muy agresiva, que afectó a los olmos en España, hizo que se secará en los años 80-90 del pasado siglo, al igual que los Olmos de las Eras. Y aunque ya no se reconoce el lugar donde se encontraba dicho árbol, hay motivos para la esperanza: pequeños retoños están ya crecidos muy cerca de dónde se encontraba. Esperemos que crezcan sin impedimentos y vuelva a celebrarse dentro de poco tiempo la subasta de El Ramo, de nuevo bajo las ramas de un olmo castellano.

LAS ESCUELAS, EN LA VEREDA


1973

Las Escuelas están situadas en el gran espacio abierto de los Olmos de las Eras, antes de llegar al Hondón de los Pajares y Las Cortes. Del enorme edificio que fue Escuela y Casa de la Maestra, sólo nos queda hoy día parte de los muros, tras un incendio que la destruyó hace unas décadas.
Por las escasas fotos que nos quedan, era un gran edificio, con dos partes diferenciadas, una gran sala dedicada a Escuela, con sus bancos y pupitres, y la Casa de la Maestra, en la que residía el profesor encargado de dar instrucción a los niños de estos pueblos.
La Escuela de La Vereda se construyó en la década de los años 40 del pasado siglo, tras la Guerra Civil, ya que anteriormente los niños acudían a El Vado donde estaba la Escuela entonces. Una Escuela que en 1861 contaba como maestro a Félix Borlax, y que contaba con un sueldo anual de 515 reales según datos del Boletín del Ministerio de Fomento.