Asociación Cultural Hijos de La Vereda

Bienvenidos a este blog sobre La Vereda, Matallana y El Vado, pueblos de la provincia castellana de Guadalajara.



Desde aquí podrás conocer aspectos de la geografía, historia, arquitectura popular y cultura tradicional de estos bellos pueblos de la Sierra de Guadalajara.


hijosdelavereda@yahoo.es







domingo, 25 de julio de 2010

SANTA MARÍA DEL VADO (II)


La Iglesia de Santa María del Vado, o de Nuestra Señora de la Blanca, se configura como un templo de tres naves con Capilla Mayor rectangular. Dicha Capilla Mayor se destaca en planta, y se cubre con bóveda de cañón ligeramente apuntada, en dos tramos. La Capilla Mayor se separa de la nave central mediante arco triunfal de medio punto formado mediante sillería de Tamajón, y apoyado sobre pilastras cuadradas, con cajeado en su parte superior.
En el interior de la Capilla Mayor, se muestra un trabajo de cantería formado por columnas dóricas adosadas, arcos torales y cornisas a lo largo de todo su desarrollo, así como en el arco de entrada a la sacristía situada en el lado de la Epístola (lado derecho mirando al altar).
Las naves se separan entre sí mediante dos hileras de tres arcos de medio punto, algo rebajados, formados por lajas de pizarra y apoyados en pilastras cajeadas del mismo material. En su momento se cubrirían con estructura de madera, posiblmente con una armadura de "par y nudillo", en la nave central, y una armadura de pares en las naves laterales. Todo esta estructura de madera ha desaparecido, y no se puede detallar la calidad de la misma. Sólo se puede indicar que durante todo el siglo XVI se hallan definidos en los Libros de Cuentas costes de trabajo, de transporte y de labrar la madera para dichas naves.
Al fondo, a los pies, estilizada espadaña con dos huecos de medio punto, formada principalmente por cantería, aunque con pizarra intercalada. Una cornisa clásica recorre el punto de unión con la nave central.
Como se ha dicho, en el lado de la Epístola aparece la sacristía que se abre a la Capilla Mayor con hueco de arco de medio punto, y que conforma un volumen más pequeño que la capilla. Fue mandada hacer en 1497.
El templo cuenta con dos portadas: la portada norte o principal, se forma por un destacado arco de medio punto con gran dovelaje y con cornisa de marcado carácter clasicista. Se abre a un pórtico cerrado que fue ordenado hacer en 1561: "se haga una pared para meter el portal en la iglesia, para el ornato de la iglesia y para que puedan caber los parroquianos" La portada sur, o "puerta del Sol", se abre a un pequeño espacio llano, junto a escarpados peñascos, y se conforma en menor tamaño con recios sillares de piedra de Tamajón en arco de medio punto.
No sabemos si todo el conjunto se cubriría con teja árabe o lajas de pizarra, aunque en los escombros situados en su interior, no se observan restos cerámicos, por lo que se podría suponer que la cubierta estaría realizada mediante la tradicional cubrición de pizarra.
Adosado al lado norte, se encuentra el cementerio, dividido en cementerio de infantes y de mayores.

SANTA MARÍA DEL VADO (I)

La Iglesia de Santa María del Vado se encuentra en lo más elevado del cerro que domina el valle del río Jarama en su unión con el arroyo Vallosera. Situada en una pequeña planicie junto a escarpados peñascos, se trataría seguramente de un primitivo asentamiento celtíbero dominando el vado del río. Así se desprende de su configuración respecto a la población de El Vado, que se da en otros asentamientos antiguos: la iglesia separada de la población y situada en la zona más elevada, formando un conjunto con el cementerio.
Se configura con una Capilla Mayor destacada y un cuerpo de tres naves, con espadaña a sus pies. Esta forma arquitectónica así como los datos que revelan los Libros de Cuentas Parroquiales, que se conservan desde 1485, hace presuponer que existía hasta finales del siglo XV una iglesia primitiva formada por la actual Capilla Mayor, que se cubre con bóveda de cañón de dos tramos. Así ya a finales de este siglo XV se conserva, según los Inventarios de dichos Libros Parroquiales, un rico patrimonio que indica una larga tradición. ¿Podrían haberla edificado la misma cuadrilla que participó en la construcción del cercano Monasterio de Bonaval durante los siglos XIII-XIV sobre una primigenia construcción?
Durante todo el siglo XVI se encuentran en dichos Libros de Cuentas diversas partidas de obras que pudieran configurar la ampliación de la Iglesia con las tres naves, el pórtico y la sacristía.

jueves, 22 de julio de 2010

EL VADO EN LA FAMILIA MENDOZA (II)



El 26 de abril de 1379 D. Pedro González de Mendoza incluye El Vado como dote en las capitulaciones del matrimonio de su hijo D. Diego Hurtado de Mendoza con María de Castilla, hija bastarda del rey Enrique II. Dicha concesión se realizó conjuntamente con El Cardoso y Colmenar de la Sierra, "con todas sus pertenencias, pechos y derechos".
D. Diego Hurtado de Mendoza incluye estos tres "lugares" en el mayorazgo creado el 10 de febrero de 1380 para su hijo primogénito D. Íñigo López de Mendoza, futuro primer Marqués de Santillana. Los incluye en dicho mayorazgo, pero como un Señorío diferente al de Buitrago.
Así, los lugares de El Cardoso, Colmenar y El Vado se convierten en un Señorío independiente de los circundantes de Buitrago, Hita, Tamajón, Uceda,..., bajo el dominio del primer Marqués de Santillana.
Muerto en 1458 el referido primer Marqués de Santillana, El Vado, Colmenar y El Cardoso, junto con Balconete y Fresno de Torote, pasan a pertenecer a su séptimo hijo D. Juan Hurtado de Mendoza y Figueroa. Éste D. Juan Hurtado de Mendoza es el primero que se hace titular Señor de El Cardoso, Colmenar y El Vado.
Copia colección Salazar. Real Academia de la Historia.; M.25; folios 79r -80r
Testimonio expedido en 1422. ES.45168.SNAHN/1.7.2.12//OSUNA,C.1773,D.2 (1-2) Archivo Histórico Nacional Sección Nobleza

miércoles, 30 de junio de 2010

IGLESIA DE NTRA. SRA. DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN, EN LA VEREDA (III)

En el Archivo Histórico Provincial de Guadalajara se conserva el Libro de Cuentas de la Ermita de Ntra. Sra. de la Concepción, que abarca desde 1761 hasta 1840. En él se incluye un documento fundamental para la historia de la Ermita: se trata de la licencia del Arzobispado de Toledo dada el 4 de diciembre de 1759 para "ensanchar, alargar y embovedar la ermita de Nuestra Señora de la Concepción de La Vereda, y para bendecirla, y poder celebrar el sacrificio de la Santa Misa".
Este documento nos permite indicar que hasta ese momento la Ermita de La Vereda podría consistir en lo que ahora es la Capilla Mayor del templo, construyéndose en esos años la nave, el pórtico y la sacristía, así como realizarse el cielorraso de escayola que se ha conservado hasta la rehabilitación de 2007.
Otro dato importante que nos descubre este libro de cuentas es el dato que proporciona el Inventario de sus posesiones realizado el 6 de julio de 1769. En él se indica que en 1611, "siendo mayordomo de esta Ermita de La Vereda Juan de Mondragón, se vendió una tierra en el Collado, estando dedicada entonces la ermita a San Bartolomé". Este dato se da como transcripción de un libro de cuentas más antiguo que no se ha conservado.
Así descubrimos que hasta mediados del siglo XVII la dedicación de la ermita de La Vereda es San Bartolomé. La causa de esta dedicación nos hace remontarnos a una época anterior a 1373: desde aproximadamente el año 1100 existe en la villa de Sepúlveda una iglesia románica dedicada a San Bartolomé, siendo la segunda iglesia datada en dicha ciudad. Hasta nuestros días ha pervivido la fiesta de los diablillos de San Bartolomé, celebrada en Sepúlveda la noche del 23 de agosto. Por tanto, no es muy arriesgado suponer que el hecho de la primitiva dedicación de nuestra ermita a San Bartolomé se deba a la repoblación realizada por los sepulvedanos en estas tierras. Esto nos hace retroceder la fundación de la ermita y por tanto seguramente de La Vereda a una fecha muy temprana, anterior sin duda a 1373, año en el que El Vado pierde definitivamente toda relación con Sepúlveda, al pasar a manos de Pedro González de Mendoza.
El cambio de dedicación se debió realizar hacia 1650, cuando las Cortes de Castilla (1621) y las bulas de Gregorio XV (1622) y Alejandro VII (1661), defendieron la Inmaculada Concepción de María, y por tanto habría un ambiente religioso popular favorable. Así en el Catastro del Marqués de la Ensenada, en 1752, se habla ya de la Ermita de Ntra. Sra. de la Concepción, detallando propiedades de la Imagen como algo totalmente establecido.
DE 078 Libro de Cuentas Ermita Ntra. Sra. Concepción. Archivo Histórico Provincial de Guadalajara.

IGLESIA DE NTRA. SRA. DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN, DE LA VEREDA (II)



La primera mención registrada de la antigua Ermita de La Vereda la recogen los Libros de Cuentas de la Parroquia de Santa María del Vado, en 1561, cuando el visitador eclesiástico dicta que dicha Ermita de La Vereda haga un ingreso en las cuentas de la Iglesia de El Vado.
Unos años más tarde, en 1565, el mismo visitador eclesiástico ordena "en cuanto en La Vereda hay buena vecindad y no tienen campana para hacer señal, se compre un esquilón". Dos datos importantes a tener en cuenta: en primer lugar se indica que en La Vereda hay una población apreciable, y en segundo lugar, se muestra que la referida Ermita va ampliando su primitiva configuración.
En 1570 aparece otra anotación en los referidos libros de cuenta parroquiales en los que se hace cargo de un gasto para "Juan Martín Sacedón, vecino de La Vereda, del préstamo a los vecinos de La Vereda, por la lámpara que se hizo en la iglesia de La Vereda".
DE 078 Libro de Cuentas Ermita de Ntra. Sra. de la Concepción. Archivo Histórico Provincial de Guadalajara
DE 081 Libro de Cuentas de Santa María del Vado. Archivo Histórico Provincial de Guadalajara



IGLESIA DE NTRA. SRA. DE LA CONCEPCIÓN, EN LA VEREDA (I)


La Iglesia de Ntra. Sra. de la Inmaculada Concepción, en La Vereda, se compone de una única nave cubierta a dos aguas, y Capilla Mayor cuadrada separada de la anterior por arco triunfal de medio punto rebajado sobre pilastras cuadradas, rematada al exterior por un saliente rectangular correspondiente a una hornacina interior, y cubierta a cuatro aguas.

A esta sencilla disposición, se le añade en su fachada sur un rústico pórtico realizado con sencilla estructura de madera, y una pequeña estancia cuadrada dedicada a sacristía, formando todo ello un armonioso conjunto.

A los pies coro alto de madera, y sobre el mismo una esbelta espadaña con un único hueco de medio punto para la campana. La portada se resuelve mediante arco de medio punto sobre cornisa rectangular resaltada, enmarcada en un alfiz de tipo gotizante. Puerta de madera con enclavaduras, y cancela centrada.

El interior, antiguamente con solado de baldosas de barro y ahora enlosado con lajas de pizarra, se cubre mediante armadura de madera de par y nudillo en la nave, y rústicas cerchas de madera en la Capilla Mayor, que, sobreelevada, se cubría hasta 2007 con un cielorraso de escayola, remarcando la hornacina situada sobre el Altar adosado al muro. Tres únicos huecos iluminan su interior, aparte de la entrada: uno situado en la Capilla Mayor, orientado al sur; otro en el lado norte de la nave, y el último sobre el coro alto bajo la espadaña.

Se observa en todo el conjunto un cuidado detalle en cuanto a las soluciones de aleros, zócalos, cubiertas, etc., dentro de la Arquitectura Negra más pura, en cuanto a la propia construcción en muros de pizarra, cubiertas y estructuras de madera, y cobertura del tejado de lajas de pizarra, con la característica solución de cumbrera de lajas encontradas unas contra otras.

martes, 29 de junio de 2010

SAN PEDRO

29 de junio, San Pedro Apostol, fiesta grande de La Vereda. Por la mañana, se realizaba el recuento de cabras para subirlas a los pastos de verano situados en La Cerrada, y por la tarde se hacía lo mismo con las colmenas. El hecho de que en los pueblos ganaderos de la zona se realizará este mismo día las mismas tareas de recuento de ganado, y de que se considere a San Pedro como patrón de los pastores, podría explicar la consideración de San Pedro como patrón de La Vereda y su peculiar celebración junto con la Inmaculada Concepción.
Así, considerando el origen de La Vereda como paso ganadero de la Sierra hasta El Vado, y que dicha población pudiera haber surgido como consolidación de las viviendas temporales de los pastores en la zona, cercanas a los pastos de verano de la Peña Centenera, La Tornera, La Braña o La Cerrada, se puede explicar que se considerara a San Pedro como patrón de La Vereda. La posterior celebración religiosa del día de San Pedrillo, el día 3o, era la también lejana tradición de las "ledanías" o romerías votivas que realizaba el Concejo de El Vado a las ermitas de La Vereda y Matallana, según consta en sus Libros de Cuentas de los siglos XVI y XVII, en este caso, a partir de mediados de este último siglo, a la ermita dedicada ya a Nuestra Señora de la Concepción.