Asociación Cultural Hijos de La Vereda

Bienvenidos a este blog sobre La Vereda, Matallana y El Vado, pueblos de la provincia castellana de Guadalajara.



Desde aquí podrás conocer aspectos de la geografía, historia, arquitectura popular y cultura tradicional de estos bellos pueblos de la Sierra de Guadalajara.


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sábado, 20 de noviembre de 2010

ERMITA DE LA "MAJAILLA", EN EL VADO



La ermita de la "Majailla" (la Majadilla) o de Nuestra Señora de las Angustias, está situada en las afueras de El Vado, pegada al camino que viene de La Vereda. Todavía hoy en día se pueden ver las ruinas de lo que fuera esta sencilla ermita de forma cuadrada, con cubierta de madera a cuatro aguas y pequeño portalillo a la entrada. En su interior, altar adosado al muro y una pequeña hornacina en la que estaba situada su Imagen titular.
Segñun los Libros de Cuentas conservados de esta ermita, ésta fue reedificada por los vecinos en 1757, muy cerca de una ermita anterior. El 14 de febrero de 1767 se concede por el Arzobispado de Toledo licencia para su reconstrucción y para poder celebrar la Santa Misa en ella. El 6 de marzo del mismo año se firma el Acta de bendición de la referida ermita de Nuestra Señora de las Angustias por el presbítero D. Antonio Raphael Palao Espejo, acta que todavía se conserva.
Debió ser esta Imagen muy venerada, por las numerosas limosnas que se recogen para la construcción de la ermita y la realización del retablo por D. José Quintana, tallista de Tamajón, en la que en 1757 se colocó la imagen, todo ello con grandes festejos en los que se "vendieron rosquillas", y se realizaron hasta fuegos artificiales, como consta en la partida de "gastos de la pólbora de la colocación de la Imagen". Devoción plasmada entre los años 1765 y 1769 en el esfuerzo de los vecinos que "rozaron" unas tierras baldías en la que sembraron centeno para pagar el dorado del retablo de esta ermita, o en los varios "Ramos" de rosquillas ofrecidos a la virgen y que se subastaron en esos años para obtener ingresos, siendo uno de ellos subastado hasta dos veces para sacar mayor beneficio en el día de su fiesta.
La fiesta de Ntra. Sra. de las Angustias se celebraba el día 8 de septiembre, Natividad de la Virgen, siendo tanta esta tradición que cuando las estructuras sociales y religiosas se tambalearon durante el siglo XIX, éste fue el día elegido por los vecinos de El Vado para conservar su fiesta patronal dedicada a la Virgen Blanca, en detrimento del tradicional 15 de agosto, así como la persistente tradición de la subasta del Ramo, propio de la cultura popular de estos pueblos.
Entre los numerosos objetos comprados o donados a esta Imagen, destaca la existencia de un estandarte de la Virgen, unas andas doradas y numerosos "ramilletes de hojalata", antecedente de las flores de plástico actuales.

IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA, DE MATALLANA



La Iglesia de San Juan Bautista está situada entre el Barrio de Arriba y la calle de San Juan, en Matallana. Consta de una única nave rectangular, ábside de cabecera rectangular y pequeño pórtico al sur, protegiendo el arco de medio punto que forma la portada. A los pies se sitúa una estilizada espadaña con dos huecos irregulares para campanas, de forma ojival.
Se cubría con estructura de madera de escudrías irregulares, formando rústicas cerchas, algunas de ellas lamentablemente derruídas. Todo el conjunto se realiza en mampostería de pizarra irregular, con tejado de lajas de pizarra igualmente.
El presbiterio, sobrelevado respecto de la nave, conserva todavía el altar primitivo adosado al muro orientado hacia el este, con una pequeña hornacina a la izquierda del mismo.
La iglesia aparece ya documentada en 1523 en los Libros de Cuentas de la Iglesia de Santa María del Vado, de la que dependía, indicándose que en "en la ermita de Matallana" se conservaba una "casulla de lino azul mediada, un alba y un misal de papel de molde". En 1546 se ordena un préstamo al "mayordomo de la Iglesia de Matallana", y en 1548 se "de una casulla a la iglesia de Matallana para que se diga misa". Según indicaciones de Pascual Madoz, en su Diccionario Geográfico Estadístico de 1850, la ermita de Matallana fue en su día parroquia independiente, aunque no dice de donde procede esta información. Sí se puede indicar que los contrafuertes que aparecen en las esquinas de la cabecera del templo, recuerdan a los existentes en la Capilla Mayor de la iglesia de Santa María del Vado, de aproximadamente el siglo XIV, lo que hace suponer que los constructores de Matallana los imitaron en su construcción, aunque no funcionaran estructuralmente del mismo modo que en El Vado, al carecer de cubierta de bóveda de cañón.
Desde 1660 hasta 1738 se conserva los Libros de Cuentas de la Ermita del Señor San Juan, de Matallana, en la que se detallan las obras de mantenimiento y ornato que se realizan en la misma. No hay datos que presupongan que se modificara en algún momento la dedicación de la ermita a San Juan Bautista, como titular de la misma y patrón de Matallana, como lo atestiguan los datos conservados en los referidos Libros.

PRIVILEGIO DE QUINTAS DE EL VADO Y SUS BARRIOS

Uno de los hechos curiosos que guarda la historia de estos pueblos es el llamado Privilegio de Quintas, vigente hasta la desparición del Antiguo Régimen. En el Archivo Histórico Provincial de Guadalajara se conserva, desde que se expropiara gran parte del Archivo Municipal de El Vado en 1855, el "Privilegio de Quintas de El Vado y sus Barrios". Con él, estos pueblos estaban exentos de enviar soldados a los requerimientos del Ejército. Aquí podemos ver un pequeño resumen de como se gestó:
"Juan Bautista Jumilla, en nombre de los Concejos y vecinos de Colmenar y del Bado y sus anejos, piden la exención de soldados por estar todos los mozos empleados en la guardia y custodia de los ganados". En 1705 y 1706 ante Pedro de Oñate.
"Pedro de Oñate, recoge la petición acompañada de la Real Cédula de Su Majestad de junio de 1703 en la que se da por libre a las dichas Villas y sus anejos de aportar soldados por ser sus vecinos ganaderos que están sirviendo en la Cañada Real de Ganado Merino, por lo que pidieron a D. Francisco Calderón de la Barca, en 1705, que declaren a dichas villas y anejos por libres y exentas, como estaban ,de contribuir de soldados y que se les volviera la dicha Cédula y diesen los despachos que correspondan para su resguardo. A 9 de julio de 1709.
"Bernardo Cambí, corregidor capitán de guerra, que por su Majestad y los señores del Real Consejo de Guerra, según provisión dada en Madrid a 15 de enero de 1705, concede que no se incluyesen a dicha Villa (Colmenar) y a la del Vado y sus anejos en el Repartimiento de Soldados que entonces se les pedía, por ser sus vecinos ganaderos y asistentes de la Cañada Real de Merinos, que se mandó guardar para el .... y atendiendo a las corta vecindad y haber declarado por libre a la Somosierra y Robergordo de la Contribución de Soldados que ambas y a la del Cardoso, se les pedía, por el Privilegio que goza que sus vecinos tengan abierto el Puerto a tiempo de víveres para el trajín de comerciantes y pasajeros, declaro por libres a la dicha Villa de Colmenar y a la expresada del Vado y sus anejos, y para su resguardo mando que expidan y se les dé a cada un el Despacho conveniente, con inserción de la orden de Su Majestad.
En Guadalajara, a 26 de febrero de 1747".
Por último, un dato que puede añadirse como antecedente: en 1589 aparece como gasto en el Libro de Cuentas del Concejo, "un pago a Luis Moreno por ocho días de ir a Valladolid sobre los soldados", un gasto de "ir a informar de un letrado de cuando los soldados y del procurador que fue" y un pago "al procurador de dos días en El Cardoso por la provisión de los soldados".

LA CASA DE LOS BALCONES




La Casa de los Balcones de La Vereda es una de las construcciones más características de dicho pueblo. Situada de forma aislada en el Barrio de Arriba, en un pequeño promontorio, destaca por su balconada de madera, la única que existe en estos pueblos, sobre un fondo encalado que la hace resaltar aún más.
En el portalillo de entrada al edificio destacan, sobre el fondo negro de la pizarra, las piedras blancas que forman las iniciales de su constructor y propietario: APM, Apolinar Moreno García. Este gran "arquitecto-albañil-constructor" que ha dejado su huella en numerosos edificios de la zona, construyó hacia 1931 este edificio compuesto de portal y dos casas adosadas de tres plantas bajo una inmensa cubierta de dos aguas. La casa de la izquierda, que es la que se habitó fundamentalmente, se compone en planta baja de portal, sala y alcoba, cuadra y escalera de subida. En planta primera se compone de cocina, con horno sin marcar al exterior, y tres alcobas, y en la planta segunda, abuhardillada, la "cámara" con las "trojes" en las que se guardaba el grano.
La fachada muestra los huecos de mayor tamaño de todo el edificio, dos puertas de entrada, ventanas en planta baja y balconeras en la primera, todo ello remarcado con umbrales y dinteles de madera, carpinterías de madera con cristales y fraileros en su interior. El blanco encalado, tradicional en la arquitectura negra para diferenciar las entradas a las viviendas, resalta el gran volumen "negro" del edificio, en la que una serie de líneas horizontales formadas por piedras blancas que rodean la construcción, marcan horizontalmente las tres plantas.
El edificio lo construyó Apolinar hacia 1931 con la ayuda de su familia, dos hijos y tres hijas, sobre el solar de una antigua casa que había sufrido un incendio, y que ya en 1895 se encontraba edificado.

LA CASA DE VILLA DE LA VEREDA





El edificio de la Casa de Villa de La Vereda es la sede desde 1950 del Ayuntamiento del antiguo Concejo de El Vado, denominándose desde entonces Ayuntamiento de La Vereda. El edificio que preside el espacio urbano de los Olmos de las Eras, junto con las derruídas Escuelas, es un edificio de dos plantas, la superior abuhardillada, con una gran cubierta a dos aguas.

Se compone en la planta baja de un gran Salón de Juntas y Baile, rodeado todo él con un poyete de piedra, y un cuarto y el calabozo, situados en el fondo del edificio. En la planta superior, una Sala de Juntas y un gran espacio diáfano a modo de "cámara".

El año de construcción del edificio nos lo viene dado por una "pizarra-placa" situada en la fachada principal: "Casa de Villa de La Vereda del año 1924. Apolinar Moreno, yo he traído este canto"
El hecho de que se construyera ya en esta fecha una Casa de Villa, hace suponer que en esa fecha ya se tenía asumido el anegamiento de El Vado, y se preveyera ya la construcción de un nuevo edificio municipal. Eso sí, en 1950, cuando el Ayuntamiento de La Vereda ya es oficial, se amplía el antiguo edificio: en un principio estaría edificado un primer cuerpo con el Salón de Juntas, ampliándose posteriormente con el cuarto y el calabozo situados en el fondo del edificio, mostrando un desnivel entre un cuerpo y otro.
Con este edificio se continúa con la tradición de las Casas del Concejo. Ya en 1588, en las primeras anotaciones que se conservan de los Libros de Cuentas del Concejo de El Vado, se indica un gasto en "las llaves de la Casa del Concejo" y "pago a Francisco Martín por labrar la madera de la Casa del Concejo y hacer la Cámara". Casas, en plural, porque en 1625 aparece el gasto de "cuando se hizo la casilla del Concejo la pequeña".

EL HOSPITAL DE EL VADO

Acostumbrados a la pobreza, la despoblación y el aislamiento que actualmente sufren nuestros pueblos, nos sorprende la existencia hasta principios del siglo XVII de un Hospital en El Vado. Hospital. Así, la primera referencia escrita que se conserva del Hospital es un inventario de los bienes del mismo, dentro del inventario general de los bienes del Concejo, de 1594. En dicho inventario se detalla una serie de camas "viejas y rotas", y ropa de cama. Este detalle hace suponer que ya en esa época, el Hospital estaba en decadencia, por lo que se puede presuponer ya una cierta antiguedad.
El 25 de enero de 1595, se realiza un acuerdo para entregar a "Alonso Ximénez para que guarde en su casa, para los que vengan a esta villa y a los naturales necesitados y enfermos, la ropa guardada del hospital que se pasaba de un regidor a otro y se iba comiendo la polilla y perdiéndose sin haber de ello provecho."
Es decir, en esa fecha, el Hospital y sus bienes estaban ya en desuso, lo que dado las fechas que se manejan, podemos deducir que su fundación podía haberse realizado durante los primeros años del siglo XVI, época en la que El Vado adquiere la categoría de Villa al convertirse en Señorío independiente, siendo gobernado directamente por una rama menor de los Mendoza. Estos primeros Señores podrían haber fundado el Hospital y dotado de una serie de bienes, que con el paso del tiempo habrían quedado en desuso.
Así, el 2 de febrero de 1605, "estando juntos en la Casa del Ayuntamiento a campana repicada, según se suelen ayuntar los vecinos de la Villa, La Vereda y Matallana, para tratar del Hospital y lo que ha de hacer, a lo cual dijeron que se venda y se haga almoneda y sea lo que se hiciese para ayuda a traer......y que el Concejo no tiene provecho sino costas por no acudir pobres ni quien lo carga". Decidida la desaparición del Hospital, el 4 de abril de 1605 "se remataron los bienes muebles del hospital: dos cabeceras (de cama), otras dos cabeceras, una sábana de dos lienzos, una manta blanca mediada, una manta blanca, mala y rota, dos cabeceras, una alfamar vieja (alfombra para el estrado), sábana de dos lienzos, otra igual, manta blanca mediada, sábana vieja, alfamar rota, sábana de cáñamo".

domingo, 14 de noviembre de 2010

COFRADÍA DE LAS BENDITAS ÁNIMAS DEL PURGATORIO

Libro de Cuentas de la Cofradía 1690-1805

Prado de las Ánimas, junto al Pedazo de La Vereda
Desde 1690 y hasta 1805 se conservan datos de la "Cofradía de las Benditas Ánimas del Purgatorio de la Parroquial del lugar de El Vado y su Tierra". Esta cofradía debía de encargarse del enterramiento de los vecinos de estos pueblos, y de realizar los cultos religiosos anuales en su memoria: clamores los domingos, misa al atardecer todos los lunes del año, novenario y misa de Todos los Santos y almoneda en dicho día. Todavía en el siglo XX existía la costumbre de tocar, al atardecer, tres toques de campana en La Vereda por las ánimas.
En sus libros de cuentas se enumeran los "mayordomos" encargados de la organización de la cofradía, y de los inventarios de las tierras que poseía la cofradía para sufragar los gastos de misas que se realizaban en la Iglesia de Santa María del Vado.
Algunas de estas tierras, que la cofradía arrendaba a los vecinos, han dado lugar a varios topónimos relacionados con ella: así se conoce el Prado de las Ánimas de La Vereda, situado cerca a la calle de Oriente, junto al "Pedazo" o "Piazo", que aparece ya en el inventario de 1769. Otro Prado de las Ánimas aparece en Los Chortales, camino de El Vado. Como curiosidad, en el Inventario de 1769 aparecen como propiedad de la Cofradía varios nogales situados en el Arroyo de los Nogales, junto a la Puente de La Vereda. Entre dichos nogales, tenían parte de unas nogueras llamadas "el culón" y otra "bambo", que había donado el cura de El Vado, Juan José García Mohedano, a la referida Cofradía.
Por último, referir al acuerdo de la Cofradía de 1761 en el que los vecinos reunidos en el Ayuntamiento decidieron que ningún vecino repitiera como mayordomo hasta que no lo hubieran sido todos los vecinos de El Vado y su Tierra.