Asociación Cultural Hijos de La Vereda

Bienvenidos a este blog sobre La Vereda, Matallana y El Vado, pueblos de la provincia castellana de Guadalajara.



Desde aquí podrás conocer aspectos de la geografía, historia, arquitectura popular y cultura tradicional de estos bellos pueblos de la Sierra de Guadalajara.


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jueves, 22 de mayo de 2014

RUTA A LA TORNERA

El Cerro de San Cristobal y la Cabeza del Pajarejo desde el Cerrillo del Alcotán

Ascendiendo el monte de La Cerrada entre robles y galluva

Vista de La Vereda desde La Cerrada

La Peña Centenera, los Cerritos y el Cerro Riscoso

La Peñuela Cimera

La Tornera a la vista

Al pie de La Tornera


Vista del valle de Vallosera, con la Umbría del Tejoso en primer término

Gamones en el Cerro Gamonoso

Robles en La Cerrada

La Tornera desde las Teinas de La Cerrada

jueves, 18 de julio de 2013

TOPONIMIA (H)

Eugenio Martín y Tomasa Moreno, 1971
H
Hazas de la veredilla
Hazas de matallana
Horcajo de las espadas
Horcajo del barranco
Hondón de los pajares
Hoyá de la veredilla
Hoyá de los palancares
Hoyá del encinoso
Hoyá oscura
Huerta chica, la
Huertas, las
Catastro del Marqués de la Ensenada, 1752
H
Haza de Andrés, la
Hera de la hombría
Hijuela, la
Hombrihuela, la
Hondo de los paxares
Huelga del Bado, la
Huelga, la
Huelgas, las
Huerta del arroyo, la
Huertas, las
Huertos de la Vereda
El término "haza" significa pequeña división de terreno, siendo los conservados en el siglo XX relativos a términos descriptivos del terreno: de "la veredilla", senda pequeña, y de "matallana". Esta matallana no es el pueblo de Matallana, sino otra zona llana y antiguamente poblada de encinas que se encuentra frente a La Vereda, junto al actual camino forestal.
Horcajos y "hoyás" u "hoyadas" reflejan la abrupta geografía de la zona, y las huelgas y huertas denominan zonas de cultivo de regadío.
Un término que sí se ha conservado a lo largo del tiempo es el de "hondón de los pajares", zona de pajares situada en La Vereda, junto al barranco de Vallosera, y que es una zona poco estudiada pero bastante interesante por su antigüedad, situación junto al barranco, posible utilidad defensiva, etc.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

TOPONIMIA (G)

Eugenio Martín y Tomasa Moreno, 1971
G
Galluvás, las
Garganta de Matallana
Garganta del camporonal
Garganta mostajos
Gorronal, el
Granja, la
Guijarro, el
Guijas de la hijuela, las
Catastro del Marqués de la Ensenada, 1752
G
Garganta, la
Gargantilla, la
Goronal, el
Granja, la
Guija del robledo, la
Guijarro, el
Los topónimos de esta letra prácticamente no han variado, se repiten las "gargantas" por lo accidentado del terreno, las "guijas" donde se saca la piedra blanca para las trillas o el "gorronal" de los cantos que se intercalan con las pizarras en las casas de La Vereda. Las dos "guijas" que se indican son la misma, situada en El Robledo, en el camino de La Vereda a Matallana pasado el Cruzado de los Caminos.
Un topónimo curioso es el de la "granja" y no por el propio topónimo, sino por lo extraño por su situación aislada, ya que se encuentra entre La Vereda y El Vado, pasado la Peña El Casar.
Otro topónimo significativo es "Las Galluvás", relativo a la planta de la galluvá, al igual que "garganta mostajos" se refiere al mostajo, también llamado peral silvestre.

sábado, 29 de septiembre de 2012

LA RONDALLA EN LA VEREDA Y MATALLANA


Uno de los aspectos principales del folklore de estas tierras castellanas fue la existencia de la "rondalla": el grupo de mozos, y alguna moza, que sin tener más conocimientos musicales que los transmitidos de padres a hijos, se atrevían a tocar guitarras, bandurrias o laúdes, acompañando los bailes y principales fiestas de los pueblos.
Estos instrumentos principales se completaban con los "yerros", botellas de anis y las propias palmas, acompañando a la voz en las coplas de jotas (y antiguamente seguidillas).
Recuperadas las fiestas de La Vereda, Matallana y El Vado en 1990, durante algunos años posteriores pudimos seguir disfrutando de esta Rondalla en las fiestas, reuniendo de nuevo a aquellas personas, ya mayores, que la compusieron en los años 60 del pasado siglo. Lamentablemente, el paso de los años, y la feroz campaña de olvido y marginación por parte de los medios de comunicación de la música tradicional castellana, que ha hecho que nuestros hijos se averguencen de la música que hacían nuestros mayores (mientras que se acepta la música tradicional de otras regiones sin problemas, como la gallega o la andaluza), dió por resultado la pérdida (esperemos que momentánea) de nuestra Rondalla.
Por lo menos, conservamos estos vídeos de aquellos años de renacimiento en la que a pesar de la avanzada edad de sus participantes, se muestra el valor etnógrafico y musical de las rondallas de estos pueblos.
Fiestas de San Juan, San Pedro y la Inmaculada en Matallana, 1993